Lunes, 17 de julio de 2006
Permitiéndome la licencia exquisita de escribir aquí (ya que me sé los datos y tal), voy a contaros lo que dio de sí la entrà mora de Ontinyent del año pasado. Espero que aquí, el amigo Xarry escriba como le fue a él y dé fe total de mis palabras.
Era el día que empezaba la feria aquí en Buñol, viernes 26 de agosto. Había una entrà mora en Ontinyent y, lógicamente, fui. Ese mismo día os contaba lo que tenía programado (puncha aquí para refrescar la memoria)
Jose tenía que tocar con la banda de Quatretonda a las seis de la tarde porque eran de los primeros en salir (iban con cristianos) y yo tocaría con la Canal a las doce o por ahí porque éramos de los últimos. Me fui con él para estar ya allí. Y nada, como uno más me senté en una silla y vi toda la entrada cristiana. Me extrañó que nadie viniera a cobrarme la silla, pero bueno. Mejor. También calculé la opción "ocio" al milímetro: tenía justo enfrente de mí un bar -donde dejé el trombón guardado- donde iba a recargar palometas.
Así que en unas tres horas o un poquito más que estuve allí viendo la entrà, me casqué cinco o seis palometas. O más, ya no lo recuerdo. La cosa es que descubrí una novedad gracias al tío del bar:
- posa'm una palometa ponme una palometa
- la vols en gas o sense? la quieres con gas o sin?
- eh? eh?
- si mira; en gas és en aigua vichy si mira; con gas es con agua vichy
- pues amb gas i així la probe que no ho he fet mai pues con gas y así la pruebo que no lo he hecho nunca
Y así fue como este hombre me hizo probar una cosa nueva. Y buena, porque me gusta más con gas que sin gas.
A las nueve y pico o así llegaban ya los de mi banda. Fuimos a cenar a un pizzahut y no sé ni como logré zamparme mi parte de pizza porque la bufa de paloma era ya muy considerable. Pero bueno.
A las doce y bastante empezamos a tocar (una entrà sin retraso no es una entrà) y terminábamos casi a las dos. Porque además, era larga.
Todos empiezan a arreplegar trastos y yo tenía dos opciones: quedarme allí de fiesta con Vicent y Álex (ambos trombones y ambos estropeadísimos) o irme a Bolbaite en el bus de la banda para hacer noche allí. Me quedé.
Estos dos fenómenos que no beben tampoco, me incitan a hacer una vuelta golfa en "la bruixa", una terraza que había por allí. Yo con palometas y ellos con whisky. En un rato nos fundimos 3 cubatas. Cómo me subieron. Qué barbarité.
Lo último que recuerdo es que estaba yo a las siete y pico en un bar, dormitando y luchando para ser persona mientras Vicent almorzaba. Pasaba una banda tocando y me despertaba un poco y silbaba el pasodoble que tocaban y volvía a la inopia silbando aún. Aparte, todo el que pasaba cerca de nosotros se llevaba "puta" de regalo. Ya fuera hombre, mujer, niño, perro o cualquier cosa. Me dio por ahí. Vicent se deshuevaba vivo y las personas de al lado de la mesa le preguntaban si yo estaba bien y tal.
Fue una tarde-noche-madrugada-mañana muy completa.
Por: Vicente Cerdá Peris | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
Las pequeñas historietas de eso de cuando te vas a tocar por ahí...